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miércoles, 3 de agosto de 2016

Explotar el medio.


Quiero hablar de Undertale pero me encuentro con dos problemas:
  1. No quiero hacerlo contando nada (pero siento que es imposible)
  2. No se bien como hacerlo.
El tema es que quiero contaros lo magnífico que es el juego, pero a la vez siento que es imposible hacerlo sin joderos la sorpresa que supone jugarlo. Así que si no lo habéis probado os recomiendo que vayáis a hacerlo. No porque vaya a revelar detalles de la trama (que no voy a hacerlo) sino porque siento que es una experiencia que será mejor cuanto menos sepáis del asunto. Porque no quiero condicionaros en modo alguno.

¿Bien?

Si seguís aquí asumo que o bien os da igual, o bien ya habéis experimentado Undertale. Y quizás, como me está pasando a mi mientras escribo estas líneas, os cuesta hablar del tema. Porque Undertale es posiblemente uno de los juegos más únicos que he experimentado, y quizás a vosotros os pase lo mismo. O quizás no, yo que se.

Pero bueno, voy a intentar dejar de divagar y a explicar porque este me parece uno de los juegos más únicos y a la vez más importantes a los que he jugado en mi vida.

La obra de Toby Fox es posiblemente la cosa de la que más me va a costar hablar nunca, porque no creo que exista una manera "no-presuntuosa" de explicar cómo me siento acerca de ella. Es... cristo... a ver como me explico... Todo en Undertale existe de tal manera que el protagonista no es tu Avatar en el juego (ese andrógino sprite sin nombre) si no tú. El avatar no es más que una representación digital de ti mismo. Por eso su misión es tan sencilla. Por eso su misión empieza como empieza. Por eso su sistema de combate es como es. Por eso sus diálogos son como son. Y por eso tiene ese final tan raro. Porque no estás jugando a un juego si no a una lección moral. En esencia, Toby Fox está poniendo tu cinismo frente a su idealismo y está intentando desde el primer minuto que cambies de opinión.

Todo está construido alrededor de esa idea. Todo está construido en base a su mensaje y como consideras tú su mensaje. Te presenta este mundo de blancos y negros absolutos que contrasta con tu gris mundo real, y espera que veas como contrasta y cambies por ello. No se trata del modo en el que trata temas controvertidos como las relaciones homosexuales, o que resulte integrista, o todas esas mierdas que le han provocado las críticas de los adalides de la masculinidad tradicional que han visto en este juego otra mierda hipster para los idiotas de Tumblr obsesionados con la corrección política. Todas esas cosas son secundarias, porque eso no hace grande a Undertale, lo que le hace grande es cómo utiliza todas las herramientas del medio (incluido el propio soporte) para contar lo que quiere contar.

Su sistema de combate te permite solucionar los problemas hablando. Te permite elegir una ruta en la que no mates a nadie. Y eso no es solo parte de su jugabilidad... o sea... sí, pero es la manera de Toby Fox de reforzar la idea detrás de todo el videojuego. Porque quizás si tú viajaras al mundo de Undertale no te querrías ver involucrado en combates a muerte, quizás no seas esa persona, y que esa sea la mecánica central del 99% de los videojuegos que han existido siempre no significa que tenga que ser la opción que tú tomes, y según lo que elijas el propio juego se desarrolla de un modo u otro. El sistema de combate es un refuerzo para que dejes de ver a tu avatar como el protagonista y te des cuenta que el juego te está hablando directamente a ti.

El propio inicio del juego y su trama es una metáfora de ti mismo abriendo el programa. El personaje cae desde el mundo humano al mundo de Undertale, y el personaje no tiene sexo, ni nombre, ni ideas o personalidad propias. Porque no es "el personaje" porque eres tú. Hay muchísimos más momentos que demuestran eso, algunos más directos que otros (el final pro ejemplo), pero entrar a hablar de ellos en detalle supondrían spoilers sobre la trama principal que no voy a hacer.

No he hablado de gráficos. Ni he hablado de historia. Ni de música. Ni de jugabilidad realmente (he dicho algo pero muy poco). Y no lo he hecho porque todas esas cosas... no son importantes. O sea... sí, y son parte del encanto del juego, la música es magnífica, el estilo 8/16 bits le sienta como un guante y la historia es funcional y ya, pero... y quizás suene raro teniendo en cuenta que son los elementos que una vez puestos juntos hacen un juego generalmente, esas cosas son secundarias en este caso.

Yo qué sé, quizás jugáis o habéis jugado a Undertale y no habéis sacado las mismas conclusiones que yo. Quizás esté divagando y viéndole tres pies al gato. Pero esa ha sido la experiencia que he tenido con el juego. Posiblemente sea la obra más inmersiva a la que he tenido el gusto de probar. Lo que ha hecho Toby Fox es maravilloso, importantísimo e irrepetible. Y he visto que muchas discusiones sobre el tema, sobre todo por parte de sus detractores, hablan de cómo este juego no es mejor que o peor que tal otro. Como critican a la gente que lo ha colocado como el mejor juego de la historia y tal. Pero es que eso no importa. Porque Undertale no es mejor o peor que nada, es distinto y ya.

Y eso es lo que lo hace importante. Que es distinto y ya.

lunes, 10 de febrero de 2014

VIDEOJUEGOS: Elder Scrolls Online (EDITADO)


Gracias a un amigo he tenido la oportunidad de jugar a la beta del anticipadísimo Elder Scrolls Online este fin de semana.

Al parecer creo que no puedo hablar mucho de los detalles del juego. En uno de esos acuerdos que nadie se lee y que hay que firmar antes de hacer cosas online parece ser que todos los que participamos en la beta firmamos algún tipo de "acuerdo de confidencialidad" o algo así. No sé, eso dicen por ahí así que me parece mejor no jugársela mucho. Sin embargo y sin revelar mucho voy a intentar dar mis impresiones. Y voy a dar mi opinión acerca de la que creo es la gran pregunta alrededor de este juego.


  • Lo que más me ha llamado la atención es que no es un Elder Scrolls masivo si no que es un mmorpg al que Bethesda ha implementado la jugabilidad de su saga estrella. Esto no lo digo como algo necesariamente malo, lo digo más como comentario para dejar claro que, aunque los elementos están ahí y se nota que estás jugando a uno de los juegos de la franquicia... también se nota que no lo estás haciendo (esto parece confuso pero os daréis cuenta en cuanto lo juguéis).
  • Gráficamente me ha parecido una pasada. Mi primera partida (he empezado dos por probar diferentes inicios) ha sido con un nórdico y tras un primer paso por una localización en Skyrim bastante continuista y aburrida he terminado en una de las localidades de Morrowind, a caballo entre marte y la china imperial que simplemente ha hecho que se me cague encima de la impresión. No es el juego más puntero pero el diseño no podría estar más cuidado y no podían haber diferenciado mejor entre zonas (la otra zona en la que he estado, una isla al sur de Cyrodil inspirada en el sudeste asíatico -indonesia y así- también es espectacular).
  • La creación de personajes es otro rollo. Hay tantas opciones que te puedes pasar horas modificando a tu personaje antes de que te salga el definitivo.
  • Ya que hablamos de la creación de personajes, hay que decir que falta una raza. No voy a decir cual. Aparece su icono pero no deja que lo elijamos. No sé bien que significa eso.
  • El combate cuerpo a cuerpo y el sistema de habilidades están bastante bien. No así el sistema de sigilo que es bastante de traca. En cuanto a los magos no he probado ninguno (nunca juego como un mago) así que no puedo hablar del tema.
  • Para ser una beta a falta de dos meses del lanzamiento del juego tiene bastantes bugs. Si confiase en Bethesda esto no lo destacaría como un problema, pero después del estado en el que tienden a sacar sus juegos creo que merece la pena al menos ponerlo como una mención.
  • Sobre el asunto de la traducción... no dejo de leer por ahí quejas de los mismos cuatro de siempre que sueltan eso de "pues si no lo traducen a mi idioma no juego" que es un poco la versión gamer de "es mi balón y me voy a mi casa". Sinceramente... es un online masivo. No hay mucho que entender. Right click, left click, press E, press Alt y las estadísticas. La historia te va a importar tres cojones, no te engañes y creo que todos esos comandos a no ser que seas subnormal puedes entenderlos. Obviamente una traducción buena es un +1 pero en este caso que no esté traducido no debería ser nunca un -1.
Una vez hechos todos los comentarios llegamos a la pregunta del millón. El juego va a salir cobrando por jugar y ahí llega la duda ¿Merece la pena pagar por él?

Es un preguntón. De verdad. Y creo que no tendré una respuesta definitiva hasta que sepa cuanto va a costar. Por un lado quiero deciros que sí, porque a pesar de todo me ha parecido un juegazo. Me encanta la saga, está muy bien implementada en el tema de los mmorpg, visualmente me ha parecido una pasada y creo que el asunto tiene muchísimo potencial. Pero por otro... hay mucho bug (que sí, que ya sé que es una beta, pero es que es Bethesda, no me fío un pelo) y tampoco es que aporte un montón al mundo de los onlines masivos. Si no sois fans del genero... pues no paguéis. Si os va el online masivo y os va la franquicia os va a flipar. Personalmente tras probar esta beta estoy barajando seriamente el asunto de pagar. Supongo que al final el asunto dependerá del estado de mi economía, el precio que pongan y las críticas que reciba dentro de dos meses. Hasta entonces, os recomiendo que esperéis con el hype subido porque estamos ante algo grande.

Y hasta aquí puedo leer. Espero no haberme saltado ningún tipo de norma.

+ + +EDITADO+ + +

Vale, el caso es que ayer me enteré de dos cosas que no sabía y que me parecen errores garrafales que está cometiendo Bethesda. Aún están a tiempo de corregirlos, supongo, pero de momento siendo así todo es un poco más puta mierda.

Dije que faltaba una raza pero no dije cual. La raza que falta son los imperiales y... no, no faltan. La raza de imperiales es el regalo de Bethesda para todos aquellos que se compren la versión para coleccionista del juego, es decir, que a pesar de que pagues alrededor de 60 euros por el juego original y alrededor de 15 por jugar todos los meses... seguirás sin tener el juego completo y seguirás sin poder elegir a los imperiales (quienes, por cierto no tienen una facción predeterminada así que te permiten empezar el juego donde te de la gana). Personalmente, nunca me he escogido a un imperial en el Elder Scrolls, pero eso no significa que no vaya a a haber muchisima gente a la que está decisión DE LOCOS, le joda.

La otra cosa de la que me enteré ayer, y esto en realidad es algo menos grave, es que si reservasteis el juego Bethesda os regala la opción de poder elegir cualquier raza en cualquier facción. En el Elder Scrolls Online se supone que hay tres facciones predeterminadas y se supone también que cada facción tiene tres razas propias. Me imagino que por un tema argumental y eso. No tiene mucho sentido que puedas cambiar eso (a no ser que la historia les importe tres cojones). Pero bueno, como he dicho, esto es un fallo menor. Un regalo que puedo comprender, no es como si te fuesen a vender el juego incompleto ni nada.

Dos meses para el lanzamiento y estas mierdas están ahí.

Lo de los imperiales apesta mucho y espero que Bethesda recule. Porque como lo saque como DLC de pago o alguna puta mierda así sí que va a ser LA RISA.

jueves, 12 de septiembre de 2013

VIDEOJUEGOS: Falskaar (2013)


Tenía dudas sobre si escribir o no esta entrada, y sobre si abordarlo como una review completa (lo que implicaría que me lo tengo que pasar entero -cosa que no he hecho) o como lo que voy a hacer ahora. Pero, que coño, creo que al menos una mención si que merece.

Como dije en mi entrada sobre los 10 juegos más influyentes de mi historia (que en realidad eran unos 14 o 15) estoy absolutamente enganchado al Skyrim. La quinta parte de la saga Elder Scrolls no es un juego perfecto, pero está bastante cerca de serlo. Sus problemas no parten tanto de la calidad del juego en sí, si no de pequeños detalles sin importancia que, creo, estropean un poco la experiencia a medio largo plazo, insisto, no tanto a nivel jugable, si no al nivel en el que se supone que intenta jugar Skyrim, que busca ser una experiencia absorbente y que te meta de lleno en el juego. En ese contexto hay muchas cosas que no me gustan o que, más que no gustarme, creo que se podrían haber hecho mucho mejor (y no hablo solo de errores de programación, que eso es una cosa imperdonable por más parches que hayan sacado -no deberías sacar parches para el juego, deberías testearlo hasta que no salgan errores antes de sacarlo, pero eso es otra historia).

El caso es que Bethesda, como ha hecho siempre, sacó unas herramientas de edición para que los usuarios creasen sus propios contenidos. Es algo que llevan haciendo mucho tiempo y que ayuda a alargar la vida del juego, más allá de los DLCs oficiales que pueda ir sacando la compañía (los tres que sacó en concreto para este juego). La comunidad de modders consigue con más o menos fortuna añadir armas y contenidos al juego que amplían y mejoran a muchos niveles la experiencia, desde nuevas armas y armaduras a nuevos poderes, pasando por misiones alternativas, contenidos que antes no se podían hacer (hace poco vi que alguien había introducido -o estaba al menos en fase beta- armas de fuego) y cosas por el estilo.

Y hoy quiero hablar de uno de esos mods, en concreto el mod que publicó Alexander J Velicky hace un par de meses y que más que un mod parece un DLC oficial. Estoy hablando por supuesto (Digo por supuesto porque podéis leerlo en el título) de Falskaar.

Alexander es un chaval de 19 años que quiere dedicarse al diseño de videojuegos. Acabó el instituto hace cosa de un año y en lugar de irse a la universidad a estudiar diseño, prefirió quedarse en casa y construirse la carta de presentación más impresionante que he podido ver en mi vida, y así comenzó a construir Falskaar, un mod que no solo añade alrededor de 25 horas de juego, ni solo añade un terreno que mide 2/3 de la superficie total de Skyrim, si no que además cuenta con voces propias y banda sonora propias. Básicamente lo que hizo (y es importante entender que lo hizo sin apenas experiencia y con 19 años) fue algo por lo que Bethesda habría cobrado dinero a los usuarios.

No he explotado al 100% Falskaar. Lo instalé hace un par de días y pude empezar a jugar (en el terreno nuevo al menos) ayer, pero ya desde el principio deja claro que, aunque no tiene el nivel del propio juego, está muy muy cerca. El doblaje es sorprendentemente bueno, el terreno es sorprendentemente grande y la música nueva funciona sorprendentemente bien. Pongo tanto el adjetivo "sorprendente" porque creo que es la mejor manera de definir este mod, es una puta sorpresa. Es algo que ni debería existir ni nadie pensaría jamás que podía funcionar tan bien. Falskaar es una marcianada, es algo que simplemente no debería ser. Y todo hecho por un chaval, sin animo de lucro (aunque su objetivo sea, en ultima instancia, conseguir un puesto en la compañía) y por amor al arte.

No sé si Bethesda (o cualquier otra compañía) se ha puesto ya en contacto con Alexander. Sinceramente, espero que sí, el tío lo merece desde luego.

jueves, 8 de agosto de 2013

TOP: Videojuegos

Había que volver de alguna manera, y que mejor que hacerlo que con un top. Este top es algo especial además, porque no es un top de los que considero los mejores videojuegos de la historia, es más un top de los que considero son los mejores videojuegos de mi historia. Aquellos juegos que por uno u otro motivo más me han marcado o esos a los que no puedo dejar de jugar aunque quiera y siempre, siempre, termino volviendo:


10-Skyrim/Kingdom Hearts 2: Empezamos con un empate. Mala manera de empezar. Pero es que si soy completa y absolutamente sincero no puedo evitar decantarme por el empate en este décimo puesto. Por un lado está el KH 2, uno de los juegos más satisfactorios a los que he tenido el gusto de jugar, que cogía lo mejor de la formula del primero y lo mejoraba hasta limites insospechados. Más personajes y personalidad propia y un aire mucho más épico lo convirtieron en uno de mis favoritos de la época de la PS2 (y de hecho lo de pillarme la PS4 solo me lo he planteado una vez se ha anunciado la secuela de este). Por el otro tenemos el Skyrim, que es un puto juegazo al que estoy enganchadísimo y al que, a pesar de todos sus evidentes fallos (está muy muy lejos de ser perfecto) es un jodido juegazo que no veo el momento de dejar. Porque un juego que después de una partida de casi 100 horas consigue que empiece otras dos, solo por probar otras maneras de abordar el mismo juego (porque son realmente diferentes) ya dice mucho. Es absorbente y adictivo, y eso que todavía no he empezado con los mods y los DLCs, y por eso se merece un décimo puesto, aunque sea cómo mención especial.


09-Burnout 3: Burnout 3 es el juego de coches al que más horas he metido. Es loco, adrenalínico, simplísimo y uno de los pocos juegos que he superado al 100% dos veces por el puro gusto de hacerlo. Es de los pocos juegos que he probado de las dos ultimas generaciones que tiene ese nivel de dificultad frustrante pero que en lugar de hacerte dejarlo te invita a seguir intentándolo y ser mejor. Es un juegazo, muy directo y muy sencillo, sin complicaciones. A mi me gustan los juegos sencillos, no necesito opciones, quiero que jugar sea divertido y Burnout 3 es el juego de coches más divertido al que he tenido el gusto de jugar, si solo está en el noveno puesto es porque, por más cariño que le tenga al juego, los de más son simplemente mejores.

Yoshikata Amano mola mil
08-Final Fantasy VI: La gente sigue pidiendo que hagan un remake del Final Fantasy VII. A pesar de ser un juego que cuenta con una secuela en forma de videojuego, dos películas que prolongan la historia y una precuela para la PSP, millones de jugadores del mundo siguen pidiendo que se vuelva a hacer el VII. Amigos, EL VII ES UNA MIERDA. No, en serio, no lo digo en plan "le gusta a todo el mundo así que lo tengo que odiar" es que nunca me pareció para tanto, y de hecho no fue hasta el IX y mucho más hasta que probé este VI que no lo cogí respeto a la saga. Final Fantasy VI o Final Fantasy III cómo se conoció en occidente es el mejor juego de la saga. Una puta obra de arte del medio, con una historia acojonante, muchos de los mejores personajes que he visto nunca y una narrativa que, a pesar de estar en 16 bits es más emocionante que casi cualquier cosa que te puedas encontrar hoy. Si está tan abajo en esta lista es porque tiene dos fallos enormes; a partir de la segunda mitad el juego se desinfla un poco y el monstruo final, aunque tiene uno de los diseños más brutales que he visto es tan fácil que pasarte el juego no deja (o al menos a mi no me dejó) satisfecho en absoluto.


07-Soul Calibur 2/Soul Calibur 3: Aquí hay un segundo empate. Soy un gran fan de la saga y aquí me encuentro con un conflicto y es que no podría decantarme nunca por ninguno de los dos. Al 2 le tengo especial cariño por cosas personales que no vienen al caso y probablemente sea (junto a otro juego que está en este ranking) el juego de lucha al que más horas he metido. A pesar de todo no puedo evitar pensar que el Soul Calibur 3 cogió todo lo que funcionaba en el 2 y lo mejoró a un nivel que, para mi, no han vuelto a superar. Debo )de ser uno de los dos o tres jugadores que realmente disfrutó del modo Crónicas de la Espada de este juego. La idea de crearte un personaje original, con un estilo propio, la mezcla de rol y estrategia e incluso la historia me encantaron. Sí, era lento, sí se podía mejorar, pero era mucho más arriesgado que el resto de cosas que han hecho y por eso molaba. Así que no puedo decidirme, por un lado está el juego de la saga al que más cariño tengo y por otro el que me parece objetivamente mejor, así que lo mejor es dejarlo en el segundo empate de la lista y fuera.

Minipunto extra a los juegos por las portadas. Molar absoluto.
06-The Secret of Monkey Island/Monkey Island 2: Le Chuck's Revenge: Esto no es un empate, es que simplemente no creo que nadie deba jugar a uno sin jugar a otro. Para mi son las mejores aventuras gráficas de la historia, divertidas, locas, muy meta... No sé que más decir, la verdad. Ojalá los conservase.


05-Donkey Kong Country: Aquí hay un buen ejemplo de cómo la sencillez es lo que hace un juego perfecto (desde mi punto de vista). La secuela de este juego cogía la formula del primero y la complicaba. En la segunda parte había muchísimos más secretos un mundo extra, más tesoros y todo ese rollo y por eso para mi esa segunda parte era demasiado complicada. Este primer juego va al grano. Es lo que es, hay secretos y todo eso pero son lo que son. No es imposible pero tampoco es fácil, a nivel visual funciona y la banda sonora es brutal. Donkey Kong Country simplemente consiguió que todo estuviese en su sitio, y por eso, y porque es uno de esos juegos que vuelvo a pasarme a la mínima oportunidad, creo que merece un puesto en el top 5.

Akira Toriyama en plan Akira Toriyama
04-Chrono Trigger: Este juego me hizo amar los RPGs por turnos. Hasta este juego eran un género que me gustaba pero que no me entusiasmaba. Entonces me pasé el Chrono Trigger y vi la puta perfección hecha videojuego. Su historia y sus personajes molan, el rollo de tener cinco épocas (¿eran cinco?) cada una con su mapamundi propio y su mini-historia y personajes únicos, la música, el diseño a cargo de Akira Toriyama, los múltiples finales y ese puto sistema de combate (que es desde mi punto de vista el único videojuego que ha conseguido hacer realmente bien el sistema por turnos, no solo por lo de combinar habilidades y todo eso, si no porque los encuentros aleatorios los elija el personaje y ocurran en la misma pantalla en la que juegas) lo hacen una experiencia perfecta. Además, a diferencia del FFVI no decae en ningún momento y su monstruo final es una batalla épica y dura que cuando termina te deja de verdad la sensación de que eso ha costado, de que has logrado algo grande. Por todo eso Chrono Trigger es para mi el mejor RPG jamás creado. Está Chrono Trigger y luego, muy lejos, los de más.


03-Metal Gear Solid: Podría hacer una entrada entera hablando de porque me gusta este juego, pero en lugar de eso lo voy a poner en una sola frase; En mi experiencia cómo jugador existen dos épocas absolutamente diferenciadas, "Antes de Metal Gear Solid" (AMGS) y "Después de Metal Gear Solid" (DMGS). Creo que eso ya os da una idea de lo importante que es para mi este juego. Y si aún así solo está tercero es porque, cómo le ocurre a los juegos que tienen una historia que importa, su rejugabilidad es más limitada que la de los siguientes.

Esta portada es la putísima polla, el dibujo que mejor podía representar el espiritu del juego.
02-Street Fighter 2: De nuevo la sencillez gana a todo lo de más. El Street Fighter 2 original (ni Super, ni Turbo ni pollas en vinagre) lo cambió todo en los juegos de lucha, sin él hoy no serían lo mismo, o sí y puede que lo que hizo lo hubiese hecho otro dos años después, pero nunca lo sabremos así que asumiremos que lo que consiguió este juego (que es HACER LAS COSAS JODIDAMENTE BIEN) no hubiese ocurrido de no existir. Con un plantel escaso de solo ocho jugadores (dos de ellos clónicos) y cuatro jefes finales Street Fighter 2 es uno de los pocos juegos que nunca me cansaré de jugar. Puedo ponerlo en cualquier momento (que lo tenga a mano) y echar una partida, y ni siquiera soy bueno al juego (pocas veces lo termino) pero me encanta y me puedo pasar horas. Para mi, por más que haya habido juegos que han mejorado la formula, que tenían más personajes o lo que sea, este es EL juego de lucha. No hay otro.


01-Super Mario Bros 3/Super Mario World: Acabo cómo he empezado, con un empate, pero es que nunca podría elegir entre uno de estos dos juegos y creo que ambos merecen estar en el primer puesto de la lista. Son juegos que sigo jugando y pasandome en cuanto puedo, juegos con los que puedo pasar horas a pesar de que me los conozco de pe a pa y juegos que, en su género, no han sido superados jamás. Super Mario Bros 3 es el Super Mario más completo de todos. Tiene un montón de poderes, un montón de mundos, un montón de secretos, rutas y mil cosas así. Cada mundo es un reto más dificil que el anterior y se nota. No llega a ser imposible, pero quiere frustrarte. Super Mario World por otra parte aunque no tiene tantos poderes cómo el 3 tiene a Yoshi y sus secretos tienen más importancia (relativamente) que los del 3. El mundo estrella, los multiples caminos, el mundo extra, las diferentes maneras de llegar a Bowser... todo en este juego funciona de maravilla y hace que pueda ponerlo cualquier día de la semana y quiera volver a pasarmelo al 100%. Y por eso, por ser los dos mejores representantes de su género y los juegos a los que más vuelvo (gracias emuladores) merecen un primer puesto en mi lista de videojuegos.

jueves, 9 de mayo de 2013

VIDEOJUEGOS: Final Fantasy VIII (1999)


 Final Fantasy VIII es, de lejos, el peor Final Fantasy al que he tenido el gusto de jugar. No es el peor RPG (seamos sinceros, los hay mucho peores) pero es un juego que es, simple y llanamente un desastre, que apenas tiene nada que ver con el resto de la saga (no he jugado al XIV pero por lo que cuentan debe ser todavía peor), con una historia de mierda y un sistema de juego absurdo y tedioso. Y el FFVIII es también el juego que supuso mi primer contacto con el género, lo que creo que en cierto modo derivó en mi medio aversión por los RPGs.

Entendedme, yo era un chaval de diez años que salía de jugar a la Super Nintendo, al Donkey Kong Country, el Mario Kart y otras cosas por el estilo, y de pronto me encuentro con esto, un juego que en apariencia molaba un huevo, que tenía un diseño chulo (tanto de personajes cómo de todo en general) y una intro de la ostia... pero que luego era de combates por turnos, extraer magias y enlazar y leer mucho y atender a muchos tutoriales. No sé... me espantó. Aparte la historia era algo confusa y siendo tan pequeño no me enganchó del todo.

Esa experiencia semi-traumática con el Final Fantasy VIII hizo que repudiase bastante el género durante años. Sí, el FFIX estaba bien, y el VII mola también, y había otros cómo el Dragon Quest VIII que molaban, pero no era un gran fan del sistema ni de ese tipo de entretenimientos. Todo cambió claro cuando me senté a jugar al Chrono Trigger y flipe en colores. Aquel juego cambió por completo mi percepción sobre los RPGs y me hizo querer jugar a todos los que me había perdido (y rejugar a los que ya había jugado). Hace como cuatro o cinco meses rescaté mi vieja PSX y decidí darle una segunda oportunidad al Final Fantasy VIII. Ahora ya sabía lo que me venía encima y con la edad he incluso aprendido a disfrutar del sistema de combate por turnos, la estrategia y todas esas mierdas, así que pensé "que coño, hay mucha gente que le encanta este juego, seguro que no es tan malo cómo lo recordaba".

Y tenía razón en una cosa, no es tan malo. Casi que es peor.

Para empezar, el mencionado sistema de juego. Por algún motivo en Square-Enix (entonces Squaresoft) después de haber saboreado un éxito sin precedentes con el Final Fantasy VII decidieron que lo mejor era tirar todo lo que habían construido durante años y empezar de cero. Todo el sistema de juego cambió. Sí, sigue siendo un combate por turnos, y hay invocaciones (aunque no tienen nada que ver con las del VII) pero ahí se acaban las similitudes. El sistema de materias del anterior juego (sencillo, fácil y útil) es aquí sustituido por un sistema de enlaces complicadísimo (y tedioso si uno quiere alcanzar un buen nivel) que hace necesarios los tutoriales. En serio, un buen juego no debería necesitar tutoriales, pero aquí es saltártelos y no enterarte de un carajo. No es intuitivo para nada.

Las magias dejan de usar PM y pasan a ser objetos que se consumen (y que no tiene ningún sentido consumir ya que nuestra fuerza se basa en la cantidad de magias de una clase que tengamos), las armas ya no se compran en las tiendas y no existen armaduras de ningún tipo. Todo se centra en el número de magias que hayas robado a tus enemigos y en que atributo las hayas enlazado. Teniendo en cuenta que tardas como diez o doce segundos por extracción y que a veces falla... pues es todo un coñazo del infierno.
Quedaros bien con esta imagen porque la vais a ver mucho.
Todo esto daría igual (más o menos) si historia y personajes fuesen buenos, pero es que no lo son. En un gesto que solo se entiende cómo "tenemos que hacer este juego más largo que el anterior" la historia se alarga hasta límites insospechados (y hasta que nada tiene sentido) a través de giros de guión sacados de la manga. La cantidad de veces en la que los personajes dicen "no podemos entender esto ahora, así que no tiene sentido que nos lo preguntemos" (así, directamente) es alarmante, las excusas para que la trama avance flojísimas y los personajes son, casi todos, altamente hostiables.

Pero bueno, no todo es horroroso tampoco, seamos justos. El juego ha envejecido sorprendentemente bien para ser de la PSX, las cinemáticas molan y durante los dos primeros CDs la historia mantiene cierta intriga y parece que va a algún lado. El mundo que crearon para este juego, muy futurista y tecnológico, siguiendo la estela del FFVII pero alejándolo del pseudo post-apocalipsis aquel y acercándolo más a la ciencia ficción, mola. Hay muchas cosas muy imaginativas (no, el Sable Pistola no es una de ellas) en el juego, la historia de Laguna mola, de hecho es que podrían haber hecho un juego en el que la historia fuese un simple paralelismo entre la vida de Laguna y la de Squall, con dos equipos, dos monstruos finales y dos historias separadas y hubiese sido muchísimo mejor. Aparte algunas de las invocaciones son espectaculares, es un coñazo verlas cien veces (y las vais a ver cien veces) pero las cinco o diez primeras veces molan.
El molar y la mierda.
Hay gente que ama este juego. Que ama a sus protagonistas y la historia y aunque si me esfuerzo mucho puedo llegar a intuir porque es eso (en el fondo si que es verdad que los personajes crecen durante el transcurso de la historia, y aunque Squall pasa de cretino a niñato... hay evolución y eso) a mi no me convenció. No lo hizo a los diez años y no lo ha hecho ahora.

Si no lo habéis jugado (y sois fans del género) podéis echarle un vistazo. Pero hay cómo un millón de juegos del género que merecen más la pena. De hecho es que solo os lo recomendaría si no os queda más remedio.

sábado, 20 de abril de 2013

VIDEOJUEGOS: Apocalypse (1998)


De todas las generaciones de consolas, creo que a la que peor le ha sentado el paso del tiempo ha sido a la de los 32/64 bits. La generación de la PSX y la Nintendo 64 ha envejecido, en general, de pena.

Y es normal también, no lo digo como algo malo, pero cuando estas consolas empezaron a funcionar el tema de los juegos en entornos 3-D no se habían utilizado (salvo excepciones) nunca y en cierto modo esos desarrolladores iban trabajando esquivando las ostias según se encontraban con ellas. Por eso, a pesar de la colección de clásicos que tiene esa generación (el primer Metal Gear Solid, los Zeldas de la N64, el Mario 64 o los Final Fantasy de la PSX) hay montones de mierda sin los que, por otra parte, es muy probable que no tuviésemos los juegos que tenemos ahora.

Uno de esos juegos de mierda olvidados (y en este caso no hay excusa, tampoco es que aporte gran cosa a la historia de los videojuegos, no nos engañemos) es Apocalypse, el segundo juego de Neversoft como desarrolladora.

Apocalypse es un shooter en tercera persona ambientado en el futuro. Es uno de esos juegos que ya no se hacen, ese tipo de juegos arcade en el que la estrategia no importaba una puta mierda y lo más importante era no soltar el gatillo ni 3 segundos. Si hubiese que buscarle unos "padres" a este juego habría que remontarse a los Contra, Turricans o incluso Metal Slugs del mundo. Juegos de esos de miles de enemigos y muchos, muchos disparos. La novedad que aporta el genero al juego a nivel de jugabilidad es doble, pero tampoco es algo que nunca se hubiese visto. La primera es la forma de jugar, el juego divide el mando en dos crucetas, una sirve para moverse (la cruceta -o el joystick- normal) y la otra para disparar (los cuatro botones del mando de la PSX). Si quiere disparar a un lado debe elegir el botón de la cruceta de disparo que apunta a ese lado. Más o menos este sistema funciona bien, hay un par de momentos en los que puede que te encuentres disparando a la pantalla si ser capaz de ver lo que estás matando ni nada, o que no seas capaz de apuntar con precisión, pero son contadísimos (e incluso puede que no te pase) pero claro, no podemos hablar de una "jugabilidad original" porque lo que hace no es más que extrapolar lo que ya se había visto en otros juegos como Smash T.V a las tres dimensiones.

La otra aportación al genero de los shooters en tercera persona, lo de pasarlos a las tres dimensiones, aunque en aquellos lejanos días no estaba tan extendido, tampoco es una cosa demasiado original. Contra ya había pasado su conversión al ancho alto y profundo dos años antes en el Contra: Legacy of War así que tampooco es que este juego fuese revolucionario en cuanto a eso.

Por lo que sí podemos acordarnos del juego es porque  "es el juego que protagonizó Bruce Willis". Porque, seamos sinceros, ese es el único reclamo que tiene ahora mismo, el único motivo para ponerlo en vuestra vieja consola (o en vuestro emulador) es que "tu personaje es Bruce Willis" y eso mola mil. Que eso sea lo más memorable no quiere decir que sea malo ¿eh? no estoy diciendo eso, es divertido, es uno de esos juegos locos en los que todo explota y matas a cien enemigos por minuto y eso, seamos sinceros, siempre ha molado. Hay una buena selección de armas y aunque los enemigos no varían demasiado los jefes finales molan. Pero por más divertido que pueda ser hay cien mejores que este, y el único motivo para probarlo (si no sois cómo yo, que lo jugó de pequeño y le tiene cariño) es porque aparece John McClane. Además, no hay muchos juegos en los que el monstruo final sea el presidente de los Estados Unidos.

Como nota más nerd, decir que este juego es el primero en el que Neversoft (es su segundo juego, tienen un plataformas en 2D antes) utilizó el motor del que sería su gran hit al año siguiente, Tony Hawk's Pro Skater.

lunes, 8 de abril de 2013

Videojuegos: Las secuelas de Final Fight

Si hay un género (aparte de las plataformas) que lo petó durante la generación de los 16 bits, ese fue el Beat'Em'Up, y si hay un juego que marcó un referente sobre cómo hacer las cosas en esa categoría (en ese momento) fue el Final Fight. El juego de 1989 de Capcom lo petó en los salones recreativos y tuvo cien millones de conversiones a todo tipo de plataforma. Aún a día de hoy sus personajes son iconos que la compañía japonesa sigue reciclando para sus diferentes sagas (especialmente en Street Fighter, franquicia de la que siempre ha ido de la mano), y, cómo los grandes clásicos, el original sigue reciclándose en las nuevas consolas, siendo la última versión la de 360.

Pero hoy no toca hablar de Final Fight, si no que toca hablar de sus mucho menos conocidas secuelas en Super Nintendo; Final Fight 2 y Final Fight 3. Un juego que es, simple y llanamente, una basura, y otro que por algún motivo está en el más absoluto de los olvidos cuando no solo es tremendamente rescatable si no que supone una de las mejores muestras de su genero.

Tú, tú, pon a Haggar en la portada, que no se confunda nadie
El primero, por supuesto, es la mierda. Final Fight 2 salió cómo exclusiva para la Snes en 1993 y es, simple y llanamente, caca. Es más si no llevase el título de Final Fight probablemente nadie se molestaría nunca en hablar de ello. Da la sensación cuando uno lo juega, viendo la historia y lo poco que tiene en común con el original (no más que cualquier otra copia barata del FF1 de esas que salían a patadas en aquella época), que en realidad ni siquiera estaba pensado cómo secuela. Parece que alguien programó esta basura y directivo de Capcom, oliéndose el fracaso comercial que iba a suponer, propuso que metiesen a Haggar, Andore y una secuencia inicial que intenta de forma muy gratuita y barata conectarlo con el original (con el enorme argumento de "ESO NO IMPORTA" -true story, jugad al puto juego- para justificar el regreso de Mad Gear y su paso de banda callejera a sindicato del crimen internacional), le cambió el nombre y lo sacó al mercado.

Porque en serio, esto no tiene ninguna razón de ser. No es solo que no mejore nada con respecto al original (podría pasar como un mod del primer juego) si no que es diez veces más aburrido que el Final Fight 1. Los personajes nuevos son la suprema muestra de la falta de originalidad, Maki (que luego Capcom reciclaría en otros juegos) es uno de los diseños más gratuitos y simplones que he visto, y el ninja sudamericano CARLOS MIYAMOTO (juro por dios que se llama así y es un ninja sudamericano) que viene a sustituir cómo "el guay" (todos los Beat'Em'Ups tienen un guay) a Cody, es un tio que lleva una espada PERO NO LA USA, y no se puede ser más poser que un tío que lleva una espada atada a la espalda solo por fardar. Eso sin contar con que el juego, que ahora en lugar de situarse en Metro City se sitúa alrededor del mundo, presentando la versión más racista de Holanda jamás realizada. Nos reíamos de la visión que tenían los americanos de los vascos en MacGyver, pero la visión japonesa del campo Holandés es la polla.

Holanda todavía intenta recuperarse del apocalipsis nuclear
Haggar sigue, sí, y mola (porque no se puede molar mucho más que Haggar), pero es un aliciente demasiado pequeño para considerar este juego cómo algo más que una anécdota. Una secuela basura al nivel de otras secuelas basura cómo el Devil May Cry 2 o cualquier Call of Duty nuevo.

Por suerte Capcom quiso seguir apostando por la franquicia y dos años después de publicar esa basura sacó al mercado el que, ya sí, era la secuela que un juego histórico como el Final Fight merecía.

Es que hasta la portada mola mil
El Final Fight 3 coge la formula del primero y la mejora a todos los niveles. Para empezar, la acción vuelve a Metro City y se recupera como personaje jugable a Guy. Claro que falta Cody pero su hueco es llenado por dos nuevos personajes, Lucia (una policía macizorra y karateka) y Dean (el "guay" de este juego), un ex-pandillero con poderes eléctricos que busca venganza por la muerte de su familia (que es cómo un millón de veces más guay que ser un ninja sudamericano que lleva una espada que no usa y que se une a Haggar PORQUE SÍ). A eso hay que añadirle una jugabilidad aumentada y mejorada, con el añadido de combos, técnicas especiales al estilo Street Fighter y una barra para demoledores ultracombos. El recorrido de los niveles deja de ser lineal (o al menos no lo es tanto) con diferentes caminos a tomar, lo que da cierta versatilidad al juego y lo hace más re-jugable, además de mejorar el aspecto gráfico y rediseñar por completo todo el juego, siendo el único que sale perdiendo con el cambio Haggar, que tiene uno de los peores re-diseños de la historia de los videojuegos.
La gente se quejaba del nuevo Dante porque no tenía pelo blanco. Esto es destruir un personaje
Final Fight 3 es el modo correcto de hacer una secuela, mejorando a todos los niveles el original, y es uno de los mejores Beat'Em'Ups a los que he tenido el gusto de jugar. El que haya caído en semejante olvido y no este a la altura, no ya de la primera parte de la serie, si no de otros enormes del género como el Turtles in Time es algo que no puedo entender.

Y después de aquello la franquicia se apagó. Supongo que la poca fama de esa tercera parte (y que todavía se seguía hablando mucho del primero) contribuyó a eso, a Capcom le iba bien reciclando el viejo juego en todos los soportes posibles y a sus personajes en todos los juegos de la compañía que podían. Tuvieron que pasar cuatro años hasta que la compañía japonesa se decidiese a hacer algo con el nombre en forma de un juego de lucha lamentable llamado Final Fight: Revenge, que supuso además el regreso de la franquicia a los arcades. Sin embargo la baja calidad del título (y supongo que el que los arcades ya no eran lo que habían sido) medio cerró cualquier otro Final Fight hasta el año 2005 en donde se publicó Final Fight: Streetwise, un Beat'Em'Up tridimensional terrible que sin ser tan avergonzantemente malo cómo el segundo si es de una mediocridad supina.

Pero por mucho que la líen en capcom mancillando el nombre de la franquicia no se puede joder el pasado, y al final siempre nos quedará el primer juego, o esa joyita secreta de la Snes en forma de tercera parte.