viernes, 30 de agosto de 2013

CINE: Star Trek: En la oscuridad (2009)


Si alguien me hubiese dicho hace cinco años que una de las películas que más iba a esperar en 2013 era la secuela de Star Trek, me habría reído de él. ¿Star Trek? ¿En serio?

Sin embargo en 2009 J J Abrams dirigió el reboot de una de las franquicias con una legión de fans más hardcore de todas las que ha habido... y consiguió hacerla para todos los públicos. Star Trek era un gran reinicio, presentaba de nuevo a todos los personajes y su universo para aquellos no familiarizados con la saga y lo hacía con un ritmo trepidante en la que es una de las mejores películas de aventuras de los últimos años. Era uno de esos blockbusters veraniegos hechos con mimo y ganas, y la verdad, moló mucho. Tanto que cuando se anunció la secuela y que en ella estaría Benedict Cumberbatch haciendo de villano yo no podía esperar. Los trailers además solo aumentaban el hype.

Así que ayer, por fin, tuve la oportunidad de verla, y aunque en algún que otro aspecto me decepcionó, en general cumplió con creces las expectativas. Es una gran secuela, amplia y expande el universo presentado en la anterior entrega, no se limita a coger lo anterior y hacerlo más grande. J J Abrams ha presentado "su universo" y sigue jugando bajo sus propias reglas. A pesar de ello, y debido a que la trama de esta película se centra en una de las tramas más queridas por los fans de la saga, se concede más de un fanservice que si no sois trekkies (o putos nerds cómo yo) probablemente os den exactamente igual. Sin embargo, esa expansión estropea en cierto modo la perfecta planificación de la que hacía gala la primera película y deja una primera mitad que sin llegar a ser aburrida... sí que se hace un poco larga.

La primera película se metía de lleno en la historia desde el minuto 1 y no te dejaba tiempo para respirar en ningún momento. Cuando no estaban saltando en paracaídas desde el espacio estaban en una batalla espacial o luchando contra monstruos en un planeta congelado, la cosa es que TODO el rato estaban pasando cosas. En esta, aunque tiene mucho de eso, hay muchas partes en las que no pasa nada o lo que pasa no es lo suficientemente interesante. Además, que la mejor escena de toda la película sea la primera no ayuda a sobrellevar mejor las cosas. Y es que la escena en la que empiezan (cuando la tripulación de la nave Enterprise salva el planeta ese del volcán) es puro cine de aventuras del mejor. Es divertido, trepidante y te pone a tono para lo que, en teoría, debería ser otro viaje a todo trapo por el espacio.

Luego el ritmo se reduce un montón y no es hasta la gran revelación (que en realidad solo es grande si sois fans -o putos nerds cómo yo- y si sois de esos además YA OS LA SABÍAIS) que vuelve a pillar el tono. A partir de ahí es perfecta de todos modos, Cumberbatch es un hijo de puta amenazador y clava su papel, Chris Pine, aunque tiene una de las tramas más tópicas de la historia del cine (el héroe arrogante que aprende que ser un líder también incluye ser humilde y sacrificarse y bla bla bla) lo hace bien, de hecho el peor parado y el que menos cómodo creo que se encuentra en su papel es Spock, aunque gran parte de la culpa no sea suya si no de Zoe Saldana y el cretinismo de su Uhura. Que sí, que está buena, pero no es un personaje femenino que encaje en el S.XXI. La subtrama que mantienen los dos (que es una extensión del conflicto Kirk/Spock de esta película -no por historia si no porque ambas hablan de que Spock debe dejar de ser un puto cyborg) es de lo peor de la cinta.

Los de más siguen en su línea. Harold, de Dos Colgaos muy Fumaos está bien, Simon Pegg es Simon Pegg y es el descojono, Anton Yelchin (que por cierto ¿Qué coño ha pasado con Anton Yelchin? ha sido un poco Shia Labeouf lo de este chaval, y eso que no es malo) también está simpático pero sin duda el que se lleva la mejor parte de los secundarios es Karl Urban, no solo porque Bones sea el personaje más divertido de los secundarios (ahí ahí con el Scotty de Simon Pegg) si no porque es la demostración una vez más de lo buen actor que es Urban (y lo poco reconocido que está), en su personaje en esta película no hay nada de ninguno de sus otros papeles y de hecho cuesta hasta darse cuenta de que este tío es el mismo que hace del juez Dredd en la última película del personaje o de aquel guerrero desterrado en ESDLA.

Pero el robaescenas es Cumberbatch, que podría hacer la puta película solo y seguiría siendo divertida. Su villano es amenazador, tiene presencia y transmite ese punto límite entre la genialidad y la locura más absoluta que es tan jodido de hacer. Sherlock no decepciona (Sherlock nunca decepciona) y en cada plano en el que aparece no existe nadie más que él. Juega a otro jodido deporte, la verdad.

Sobre el fanservice, aunque no desentona es tan obvio que para la mitad de la película, si uno sabe cómo va la historia en la que está basada esta película, ya sabes cómo va a ir, sabes cuales van a ser los giros y que es lo que va a ocurrir, y el McGuffin es tan sumamente obvio que si no predices el final es que has estado dormido la mitad de la cinta. Pero a pesar de eso es interesante y emocionante, y cómo en casi todos los blockbusters, que la historia te la veas venir importa poco si las cosas que explotan lo hacen de manera que mola mucho, y en esta mola muchísimo.

jueves, 22 de agosto de 2013

COSAS QUE QUERÍA DECIR: Avatar: La leyenda de Aang (2005-2008)


Este verano pillé por casualidad en Neox un capítulo de La leyenda de Korra, la segunda serie de la franquicia Avatar de Nickelodeon y, basicamente, flipé en colores. Flipé con la animación y el uso de los poderes y que fuese tan jodidamente oscura para ser una serie de Nickelodeon así que eso me llevó a la conclusión de que igual había prejuzgado demasiado la primera serie de Avatar, La leyenda de Aang, una serie que a pesar de las múltiples (y fueron múltiples) recomendaciones todavía no había visto.

Y una vez vista he de decir que no es que la hubiese prejuzgado erroneamente, es que probablemente La leyenda de Aang sea la mejor serie para niños jamás hecha.

La historia presenta un mundo dividido en cuatro grandes naciones, cada una nombrada a costa del elemento que sus ciudadanos (los que pueden) pueden controlar. De entre todos los controladores hay uno superior, el Avatar, que es capaz de controlarlos todos, por desgracia el Avatar lleva 100 años desaparecido, tiempo que ha usado la nación del fuego para sumir el mundo en una larga y dura guerra. La serie empieza cuando, después de 100 años, Aang, el avatar actual, despierta del iceberg en donde estaba atrapado. A partir de ahí la serie se divide en tres libros (cómo llaman a las temporadas), Agua, Tierra y Fuego en relación a los elementos que Aang aprende a controlar (el de nacimiento es controlador de aire) a lo largo de la temporada, todo mientras intenta detener la guerra y salvar al mundo y ese rollo.

Y... joder, que buena es la serie. Todo funciona, los protagonistas funcionan, la historia funciona, los villanos (los tres) funcionan de puta madre, los diseños, aunque en concepto son sencillos, en trato son cojonudos y la animación es brutal. Kung-Fu con superpoderes y bien animado, es imposible que no me gustase esta serie. Si además le añades un par de giros realmente valientes para una serie de estas características (que estamos hablando de Nickelodeon joder, el canal de ZOEY 101) pues tienes una serie que, en conjunto, representa la manera correcta de hacer un producto para niños. Sin insultar al espectador, sin tratarle cómo un idiota, haciendo algo épico y emocionante y añadiéndole valores, no de un modo ridículo y moñas, si no introducidos de manera que en la historia no chirríen.

Parece que estoy exagerando mazo, pero es que de verdad, me ha encantado la serie.

Destacaría las cosas que más me han gustado, cómo el final de la segunda temporada, la historia de Zuko, Azula, el tío de las coles o una pelea final verdaderamente satisfactoria, pero son cosas que prefiero no contar y que prefiero que descubráis vosotros. Quitaros los complejos de ver una serie de animación de Nickelodeon a vuestra edad (que sé que en el fondo los tenéis un poco) y echadle un ojo. Merece la pena.



Además el malo es Luke Skywalker. Que es un dato muy monguer, sí, pero es que lo acabo de descubrir y tenía que decirlo












SPOILER: 

(Del último capítulo además):
Cuando vi el último capítulo pensé que sería la puta caña que acabase en la conversación entre Zuko y Aang, justo antes de que se les presente cómo Señor del Fuego a uno y cómo el salvador de la humanidad al otro. Ese momento, en el que hablan de cómo han cambiado las cosas en un año, es una de las muchas escenas de la serie que es oro puro y si la serie acabase ahí, cuando Zuko le dice "Y más que van a cambiar, arreglaremos el mundo juntos" y se meten por la cortina al patio donde los esperan todos, sería increíble. Solo eso. Se meten, se escucha a la gente aplaudiéndoles, y títulos de crédito.

Que no es que el final me parezca malo, me gustan los epílogos que le meten, es más un comentario de algo que pensé mientras veía el capítulo. Es curioso que la única nota que se me ocurra no sea una crítica a un aspecto negativo si no un comentario de cómo me parecería mejor algo que de por sí ya es muy bueno.

Da una perspectiva de lo buena que es esta serie.

FIN SPOILER

martes, 20 de agosto de 2013

COSAS QUE QUERÍA DECIR (01): La basura corporativa

Vale, esta semana me pongo al día con el blog, palabrita del niño Jesus. Para ello voy a hacer una serie de entradas que pensé en hacer en su momento pero por h o por b (o porque soy un vago de mierda Y YA ESTÁ) no hice, empezando por esta.

Tengo una amiga que odia La Que Se Avecina. No es "no me gusta esta serie" es más un "creo que esta serie es mala y que verla no solo presenta un mal ejemplo de conducta si no que además te vuelve más tonto". El caso es que el otro día hablando de La Que Se Avecina yo le dije que podía llegar a entender (en cierto modo) que exista gente que no se exige nada a sí misma que la vea de manera habitual. Yo sin ir más lejos me he encontrado viéndola en algún momento y riéndome con algún chiste, no es mi serie favorita y soy incapaz de aguantar un capítulo entero (de hecho siempre tengo la sensación de que cada vez que pongo FDF están dando el mismo capítulo en bucle no sé porque) pero puedo ver que tiene algunos personajes que pueden parecer cómicos, y desde luego no me parecía una serie "nociva", o al menos no me parecía una serie más nociva que otros productos consumidos en masa, cómo, por ejemplo, la música corporativa.

Entiendo por música corporativa a aquellas marionetas de discográfica a la que algún productor con aires de titiritero ha colocado para vender discos. Gente sin talento alguno que canta más o menos bien (y si no, ahí está el autotune) es capaz de seguir unos pasos de baile, es atractivo o atractiva y no tiene personalidad alguna.  Le hacen un disco, le hacen un vídeo y le sueltan al mercado, vende millones consigue un montón de fans y si su popularidad baja es sustituido por alguien más joven y guapo pero con el mismo nulo talento. Ese tipo de música me parece una de las cosas más nocivas y que más pasamos por alto que existen ahora mismo. La basura corporativa no solo es negativa porque de popularidad a subnormales sin talento, si no porque alimenta nuestra sociedad de consumo, creando modas que nacerán y morirán en menos de lo que te has podido aprender su nombre. Este tipo de música no solo menosprecia al puro arte musical si no que genera la idea de que A) es algo que puede hacer todo el mundo y B) no se necesita talento alguno para hacerlo. Que existan adolescentes que admiren a One Direction es terrible. Que existan fans de Chris Brown o de Justin Bieber también. Cómo dijo el difunto Bill Hicks: "¿Desde cuando la mediocridad y la banalidad se convirtieron en buenos ejemplos para nuestros hijos?"

¿Tan duro es dar voz a la gente que tiene talento? ¿Es una apuesta tan arriesgada de verdad? Y ni siquiera estoy hablando de sus estilos musicales, mira a Lady Gaga, Lady Gaga tiene talento, joder, la tía es buena. Y lo mismo se puede decir de Macklemore, que a pesar de hacer hip hop de lo más comercial lo hace desde su sello independiente y sin ser la marioneta de nadie. A esa puta gente es a la que hay que apoyar.

El tontipop es basura. Y no es solo que sea malo, si no que escucharlo te vuelve más idiota.

jueves, 8 de agosto de 2013

TOP: Videojuegos

Había que volver de alguna manera, y que mejor que hacerlo que con un top. Este top es algo especial además, porque no es un top de los que considero los mejores videojuegos de la historia, es más un top de los que considero son los mejores videojuegos de mi historia. Aquellos juegos que por uno u otro motivo más me han marcado o esos a los que no puedo dejar de jugar aunque quiera y siempre, siempre, termino volviendo:


10-Skyrim/Kingdom Hearts 2: Empezamos con un empate. Mala manera de empezar. Pero es que si soy completa y absolutamente sincero no puedo evitar decantarme por el empate en este décimo puesto. Por un lado está el KH 2, uno de los juegos más satisfactorios a los que he tenido el gusto de jugar, que cogía lo mejor de la formula del primero y lo mejoraba hasta limites insospechados. Más personajes y personalidad propia y un aire mucho más épico lo convirtieron en uno de mis favoritos de la época de la PS2 (y de hecho lo de pillarme la PS4 solo me lo he planteado una vez se ha anunciado la secuela de este). Por el otro tenemos el Skyrim, que es un puto juegazo al que estoy enganchadísimo y al que, a pesar de todos sus evidentes fallos (está muy muy lejos de ser perfecto) es un jodido juegazo que no veo el momento de dejar. Porque un juego que después de una partida de casi 100 horas consigue que empiece otras dos, solo por probar otras maneras de abordar el mismo juego (porque son realmente diferentes) ya dice mucho. Es absorbente y adictivo, y eso que todavía no he empezado con los mods y los DLCs, y por eso se merece un décimo puesto, aunque sea cómo mención especial.


09-Burnout 3: Burnout 3 es el juego de coches al que más horas he metido. Es loco, adrenalínico, simplísimo y uno de los pocos juegos que he superado al 100% dos veces por el puro gusto de hacerlo. Es de los pocos juegos que he probado de las dos ultimas generaciones que tiene ese nivel de dificultad frustrante pero que en lugar de hacerte dejarlo te invita a seguir intentándolo y ser mejor. Es un juegazo, muy directo y muy sencillo, sin complicaciones. A mi me gustan los juegos sencillos, no necesito opciones, quiero que jugar sea divertido y Burnout 3 es el juego de coches más divertido al que he tenido el gusto de jugar, si solo está en el noveno puesto es porque, por más cariño que le tenga al juego, los de más son simplemente mejores.

Yoshikata Amano mola mil
08-Final Fantasy VI: La gente sigue pidiendo que hagan un remake del Final Fantasy VII. A pesar de ser un juego que cuenta con una secuela en forma de videojuego, dos películas que prolongan la historia y una precuela para la PSP, millones de jugadores del mundo siguen pidiendo que se vuelva a hacer el VII. Amigos, EL VII ES UNA MIERDA. No, en serio, no lo digo en plan "le gusta a todo el mundo así que lo tengo que odiar" es que nunca me pareció para tanto, y de hecho no fue hasta el IX y mucho más hasta que probé este VI que no lo cogí respeto a la saga. Final Fantasy VI o Final Fantasy III cómo se conoció en occidente es el mejor juego de la saga. Una puta obra de arte del medio, con una historia acojonante, muchos de los mejores personajes que he visto nunca y una narrativa que, a pesar de estar en 16 bits es más emocionante que casi cualquier cosa que te puedas encontrar hoy. Si está tan abajo en esta lista es porque tiene dos fallos enormes; a partir de la segunda mitad el juego se desinfla un poco y el monstruo final, aunque tiene uno de los diseños más brutales que he visto es tan fácil que pasarte el juego no deja (o al menos a mi no me dejó) satisfecho en absoluto.


07-Soul Calibur 2/Soul Calibur 3: Aquí hay un segundo empate. Soy un gran fan de la saga y aquí me encuentro con un conflicto y es que no podría decantarme nunca por ninguno de los dos. Al 2 le tengo especial cariño por cosas personales que no vienen al caso y probablemente sea (junto a otro juego que está en este ranking) el juego de lucha al que más horas he metido. A pesar de todo no puedo evitar pensar que el Soul Calibur 3 cogió todo lo que funcionaba en el 2 y lo mejoró a un nivel que, para mi, no han vuelto a superar. Debo )de ser uno de los dos o tres jugadores que realmente disfrutó del modo Crónicas de la Espada de este juego. La idea de crearte un personaje original, con un estilo propio, la mezcla de rol y estrategia e incluso la historia me encantaron. Sí, era lento, sí se podía mejorar, pero era mucho más arriesgado que el resto de cosas que han hecho y por eso molaba. Así que no puedo decidirme, por un lado está el juego de la saga al que más cariño tengo y por otro el que me parece objetivamente mejor, así que lo mejor es dejarlo en el segundo empate de la lista y fuera.

Minipunto extra a los juegos por las portadas. Molar absoluto.
06-The Secret of Monkey Island/Monkey Island 2: Le Chuck's Revenge: Esto no es un empate, es que simplemente no creo que nadie deba jugar a uno sin jugar a otro. Para mi son las mejores aventuras gráficas de la historia, divertidas, locas, muy meta... No sé que más decir, la verdad. Ojalá los conservase.


05-Donkey Kong Country: Aquí hay un buen ejemplo de cómo la sencillez es lo que hace un juego perfecto (desde mi punto de vista). La secuela de este juego cogía la formula del primero y la complicaba. En la segunda parte había muchísimos más secretos un mundo extra, más tesoros y todo ese rollo y por eso para mi esa segunda parte era demasiado complicada. Este primer juego va al grano. Es lo que es, hay secretos y todo eso pero son lo que son. No es imposible pero tampoco es fácil, a nivel visual funciona y la banda sonora es brutal. Donkey Kong Country simplemente consiguió que todo estuviese en su sitio, y por eso, y porque es uno de esos juegos que vuelvo a pasarme a la mínima oportunidad, creo que merece un puesto en el top 5.

Akira Toriyama en plan Akira Toriyama
04-Chrono Trigger: Este juego me hizo amar los RPGs por turnos. Hasta este juego eran un género que me gustaba pero que no me entusiasmaba. Entonces me pasé el Chrono Trigger y vi la puta perfección hecha videojuego. Su historia y sus personajes molan, el rollo de tener cinco épocas (¿eran cinco?) cada una con su mapamundi propio y su mini-historia y personajes únicos, la música, el diseño a cargo de Akira Toriyama, los múltiples finales y ese puto sistema de combate (que es desde mi punto de vista el único videojuego que ha conseguido hacer realmente bien el sistema por turnos, no solo por lo de combinar habilidades y todo eso, si no porque los encuentros aleatorios los elija el personaje y ocurran en la misma pantalla en la que juegas) lo hacen una experiencia perfecta. Además, a diferencia del FFVI no decae en ningún momento y su monstruo final es una batalla épica y dura que cuando termina te deja de verdad la sensación de que eso ha costado, de que has logrado algo grande. Por todo eso Chrono Trigger es para mi el mejor RPG jamás creado. Está Chrono Trigger y luego, muy lejos, los de más.


03-Metal Gear Solid: Podría hacer una entrada entera hablando de porque me gusta este juego, pero en lugar de eso lo voy a poner en una sola frase; En mi experiencia cómo jugador existen dos épocas absolutamente diferenciadas, "Antes de Metal Gear Solid" (AMGS) y "Después de Metal Gear Solid" (DMGS). Creo que eso ya os da una idea de lo importante que es para mi este juego. Y si aún así solo está tercero es porque, cómo le ocurre a los juegos que tienen una historia que importa, su rejugabilidad es más limitada que la de los siguientes.

Esta portada es la putísima polla, el dibujo que mejor podía representar el espiritu del juego.
02-Street Fighter 2: De nuevo la sencillez gana a todo lo de más. El Street Fighter 2 original (ni Super, ni Turbo ni pollas en vinagre) lo cambió todo en los juegos de lucha, sin él hoy no serían lo mismo, o sí y puede que lo que hizo lo hubiese hecho otro dos años después, pero nunca lo sabremos así que asumiremos que lo que consiguió este juego (que es HACER LAS COSAS JODIDAMENTE BIEN) no hubiese ocurrido de no existir. Con un plantel escaso de solo ocho jugadores (dos de ellos clónicos) y cuatro jefes finales Street Fighter 2 es uno de los pocos juegos que nunca me cansaré de jugar. Puedo ponerlo en cualquier momento (que lo tenga a mano) y echar una partida, y ni siquiera soy bueno al juego (pocas veces lo termino) pero me encanta y me puedo pasar horas. Para mi, por más que haya habido juegos que han mejorado la formula, que tenían más personajes o lo que sea, este es EL juego de lucha. No hay otro.


01-Super Mario Bros 3/Super Mario World: Acabo cómo he empezado, con un empate, pero es que nunca podría elegir entre uno de estos dos juegos y creo que ambos merecen estar en el primer puesto de la lista. Son juegos que sigo jugando y pasandome en cuanto puedo, juegos con los que puedo pasar horas a pesar de que me los conozco de pe a pa y juegos que, en su género, no han sido superados jamás. Super Mario Bros 3 es el Super Mario más completo de todos. Tiene un montón de poderes, un montón de mundos, un montón de secretos, rutas y mil cosas así. Cada mundo es un reto más dificil que el anterior y se nota. No llega a ser imposible, pero quiere frustrarte. Super Mario World por otra parte aunque no tiene tantos poderes cómo el 3 tiene a Yoshi y sus secretos tienen más importancia (relativamente) que los del 3. El mundo estrella, los multiples caminos, el mundo extra, las diferentes maneras de llegar a Bowser... todo en este juego funciona de maravilla y hace que pueda ponerlo cualquier día de la semana y quiera volver a pasarmelo al 100%. Y por eso, por ser los dos mejores representantes de su género y los juegos a los que más vuelvo (gracias emuladores) merecen un primer puesto en mi lista de videojuegos.

lunes, 1 de julio de 2013

T.V: Girls (2ª Temporada)


Llevo sin escribir semana y poco aproximadamente. Me gustaría decir que es justificado pero es justificado a medias, no es que no haya encontrado nada de que hablar, podía haber hecho antes lo mismo que he hecho hoy y usar uno de esos temas que quise tratar y no traté en su momento, pero al final siempre me daba pereza. El hecho de haber empezado otro blog (al que tampoco dedico tanto tiempo como debería) y que sean vacaciones no ayuda, cómo tampoco ayuda que no me siente a jugar a la lista de juegos pendientes que tengo de los que me gustaría hablar (porque seamos sinceros, aquí se supone que iba a hablar también de videojuegos viejos y hace mucho que no saco el tema).

Prometo que las cosas van a cambiar un poco, voy a intentar coger una rutina, y si algo no lo he acabado, hablaré de otra cosa que si haya terminado. Mientras me paso los juegos que tengo en la lista de pendientes podemos ir hablando de otras cosas. Cómo de la segunda temporada de Girls, por ejemplo.

Girls fue una de las grandes sorpresas (al menos para mi) la pasada temporada. Una serie de la que no me esperaba nada y que pasó de medio placer culpable a convertirse en una de mis series de cabecera, y esta temporada el programa creado por Lena Dunham no ha hecho más que confirmar las buenas vibraciones de la pasada temporada. Su discurso es honesto y relativamente crudo. Es gracioso y dramático a partes iguales y en toda su fealdad es absolutamente bonito. Los protagonistas de Girls -ellas sobre todo pero también ellos- son reflejos de una generación absolutamente perdida, la generación de Dunham, una de las peores generaciones jamás descritas. Sus personajes son egoístas y torpes, se equivocan y la mitad del tiempo no tienen ni idea de que coño están haciendo, y eso es lo más maravilloso de todo. Aprendes a amarlos a partir del odio que sientes, porque al final todos hemos conocido a alguien cómo ellos.

Conozco a varias Hannahs, y a varias Marnies. También conozco a un par de Shoshannas y por raro que suene conozco a un par de Jessas, y lo mismo con los tíos, todos somos un poco Ray y Charlie aunque todos deberíamos ser Adams. Girls, con su intrascendencia trascendental y sus personajes semi-locos es un fiel reflejo de una generación. No sabría decir exactamente cual, sé que es la mía, pero sé también que no es la de toda la gente de mi edad. La generación de los perdidos, de aquellos que quieren cambiar el mundo pero en realidad no tienen ni idea de cómo. La generación que sueña por un lado ser ellos mismos y por el otro en el fondo no quiere ser más que una persona normal. Eso es lo que representa Girls, y no tiene miedo a ser honesta, que es una de sus mayores virtudes.

Incluso en los capítulos más exagerados, cómo el maravilloso One Man's Trash (posiblemente el mejor capítulo de cualquier cosa que he visto este año) se concede unos minutos para ser absolutamente sincera. Porque Lena Dunham tiene una visión bastante cruda de la realidad y no tiene miedo a enseñarla. Creo que sus desnudos de hecho (uno de los puntos más comentados de la serie) no son más que un reflejo de esa honestidad pura. Dunham es fea cómo un pie, es imposible que ella no lo sepa, y sin embargo no pierde un capítulo para aparecer desnuda. Porque es parte de ese discurso sincero y sin artificios, porque ella es cómo es, y eso es lo único que importa.

Mierda... creo que esto está quedando muy inconexo.

En general lo que hace grande a Girls es que es sincera. Lo que la hace grande es que sus personajes son creíbles, es que sus problemas y sus cagadas son honestas.

Si no habéis visto la serie ya tardáis, porque es una de las mejores series que se emiten actualmente.









Por ponerle una pega, y ya por terminar, tengo un problema (a medias) con el personaje de Adam y su implicación en el final de la serie. El rollo es que Adam es la visión que tiene Lena Dunham de lo que debería ser un hombre. Es un tipo sencillo. Masculino y directo. Que no se anda con mierdas de ningún tipo porque no necesita andarse con mierdas. Es carpintero (es muy masculino que tenga un trabajo en el que trabaja con madera y con las manos) y durante casi toda la serie sabe, en contra del resto de los personajes, quien es y donde está y que coño está haciendo. Al final de esta segunda temporada... 

(AQUÍ YA SPOILERS) 

...Hannah está teniendo la crisis definitiva y en un acto semi-involuntario termina llamando a Adam para que vaya a salvarla, Adam, QUÉ ES EL HOMBRE, acude a salvarla, corre calle abajo sin camiseta, entra en su casa y la saca en brazos. Me cuesta digerir eso, no por el personaje de Adam, que evidentemente está definido cómo EL HOMBRE y por tanto no me sorprende que acuda a rescatar a la dama en apuros, si no que me parece que envía un mensaje relativamente contradictorio con respecto al resto de la serie. Porque al final Hannah, que intenta ser esta mujer fuerte e independiente incluso cuando se equivoca, termina recurriendo a su caballero andante, a su macho alfa, para que acuda a rescatarla cuando el pozo está más profundo. No es que me parezca un problema gordo tampoco, me parece un problemilla, osea, entiendo en cierto modo el mensaje de que en el fondo todos necesitamos a alguien y eso, el gran error me parece que sea Adam quien la rescate.

Me explico, si en lugar de EL HOMBRE, la que acudiese al rescate fuese su mejor amiga (que no desentonaría cómo momento en el que Marnie y Hannah terminan de superar las diferencias que han roto su amistad a lo largo de esta segunda temporada) no me chocaría tanto, es el hecho de que sea el amor lo que la saca del pozo lo que me parece que chirría un poco.

(FIN SPOILERS)