lunes, 19 de febrero de 2018

La importancia de la cultura pop

Me sabe mal usar algo que haya dicho Max Landis de ejemplo después de que fuese acusado hace unos meses de acoso (como tantos otros) y desapareciese de la faz de la tierra, pero el hijo del director de El Principe de Zamunda hizo este vídeo a raíz de la polémica de la adaptación estadounidense de Ghost In The Shell, cuando se decidió contratar a Scarlett Johanson para interpretar al personaje protagonista en lugar de a una actriz japonesa (que es lo que se supone que es el personaje), y se acusó a la cinta de "whitewashing" y eso:



Para los que no sepáis inglés, o no soportéis a Landis hasta el punto en el que no podáis verle hablar durante más de dos minutos, os hago un breve resumen. Max en el vídeo dice que, si os jodió eso, no deberíais cargar ni "contra el estudio, o el director, o la actriz o la industria cinematográfica". Justifica esto basicamente hablando de como en la industria hace unos diez años desaparecieron las "estrellas". Antes, había "estrellas de cine", actores y actrices que significaban distintas cosas en diferentes mercados pero que podían hacer una película viable por si mismos. Según él quedan unos diez o doce actores que pueden sacar adelante un proyecto (de los cuales solo dos son negros -Will Smith y Denzel Whasington, aunque creo que en el caso de Smith ya no), y hay solo como unas cuatro o cinco actrices que pueden lograr lo mismo (de las cuales, según Landis, todas son blancas). El guionista de Chronicle pasa luego a hablar como esto no era así antes y como en los ochentas y noventas sí existía diversidad entre las estrellas (porque había más), como antes existía gente como Jackie Chan, Jet Li, o Lucy Liu... y ya no. Pero eso, según su idea, no es culpa de la industria cinematográfica per se, que de un momento a otro se ha vuelto racista, si no al sistema y como ya las películas no hacen tanto dinero (los blockbusters famosos cada vez hacen más pero las pelis que se perciben como medio arriesgadas cada vez hacen menos), lo que provoca que los productores estén acojonados y hagan lo que les parece que es ir sobre seguro (y eso pasa por contratar basicamente a gente blanca).

Hizo una secuela de ese vídeo AQUÍ, en el que expandía sobre esos pensamientos y hablaba de como el sistema es racista pero no puedes culpar a la gente que trabaja dentro del sistema de ser racista porque no es solo un problema provocado por una única persona, si no por una industria trabajando bajo unas métricas irreales y basadas en el pánico provocado por una crisis en la industria.

Os he dado esta pequeña gran chapa introductoria, porque creo que es muy importante entender esta realidad de la que hablaba Max Landis (y de la que el año pasado habló Anthony Mackie -Falcon en las películas de Marvel- en una comic con -cuyo vídeo podéis ver AQUÍ) para entender por qué ir a ver películas como Black Panther o Wonder Woman, cintas hechas por super corporaciones y pensadas casi de forma exclusiva con el propósito de vender merchandising a niños, es importante. Porque, y esto os lo digo de todo corazón, que estas películas tengan un éxito absurdo es una de las mejores maneras de lograr que volvamos al estado en el que estaba la industria en los noventa, en donde que se estrenase toda la franquicia de Alien, Blade o Spawn (es muy jodido que la gente siempre diga que Blade es la primera película relevante con un superhéroe negro como protagonista cuando literalmente dos años antes se había estrenado Spawn) no eran un acontecimiento ni suponían un punto y aparte en el estado de nada. El único modo que tenemos de demostrar a ese sistema jodido, machista y racista que queremos que dejen de ser unos machistas y unos racistas es si mostramos interés en estas películas.

Es lo mismo que pasa con lo de ir a ver más cine independiente, o mejor dicho, alternativo a las salas de cine (algo de lo que hablé largo y tendido hace años EN ESTA ENTRADA). Es importante apoyar a las películas que sean diferentes. Ya sea porque el protagonista no tiene el sexo o la raza a la que la maquinaria de Hollywood nos ha acostumbrado en la última década o porque es una película medio arriesgada no basada en nada de algún género minoritario. El único modo de que tengamos más de algo es si demostramos que queremos más. Y el úncio modo que tenemos de demostrar eso en lo que respecta a las películas es yendo al puto cine y pagando por verlas.

Y con eso explicado, quiero hablaros ahora un poco de la película de Pantera Negra.



La decimoctava película de la monstruosa multifranquicia Marvelita en el cine, primera protagonizada por alguien que no sea un actor blanco (generalmente llamado Chris) supone otro éxito, dentro de su campo, para la Casa de Ideas y Disney. La tercera cinta del director Ryan Cooglar funciona muy bien como blockbuster a casi todos los niveles; la historia (cuando llega) es interesante, el villano funciona, el protagonista funciona, los secundarios están muy bien y consigue, como por otra parte ya otras películas del Universo Cinematográfico de Marvel ya habían conseguido, presentar un mundo nuevo de forma exitosa. Wakanda mola y es interesante, y ojalá podamos pasar más tiempo en ella en las futuras secuelas.

Nada nuevo bajo el sol, Marvel ha llegado a un punto de efectividad tal que casi lo de que está bien se da por sentado. Y no es que no hayan hecho películas de estas que sean abiertamente malas aún (El increible Hulk es muy floja, Thor 1 es un aburrimiento y Thor 2 es directamente mala -y eso sin mencionar Iron Man 2). Pero llevan una racha de éxitos tan grande que parece imposible que puedan volver a fallar. Sin embargo, Pantera Negra, aunque efectiva y un poco por encima de la media, no deja de tener unos errores graves, al menos en mi modesta opinión, que empañan un poco el conjunto.

La película tarda en arrancar de verdad y llegar a su trama casi una hora, y nada de ese larguísimo primer acto aporta realmente algo fundamental de cara a la película. La persecución en Hong Kong es muy chula, sí, pero viendo como no termina teniendo casi relevancia, es algo que se podrían haber ahorrado, sobre todo porque cuando la historia llega y vemos cual es el conflicto real de la cinta y sus temas, estos resultan infinitamente más fascinantes que todo lo de más. Killmonger es uno de los mejores villanos del Universo Cinematográfico de Marvel (en el que cada vez son más los buenos). Tiene unas motivaciones claras, unas, de hecho, que no solo podemos entender, si no que como ocurría con el Buitre de Spider-Man:Homecoming, casi podemos compartir y apoyar. Pero hay ciertos detalles sobre él (que es un genio estratega y un militar excelente) que me hubiera gustado que se contasen a través de imágenes en lugar de tener al personaje de Martin Freeman escupiendo información a la cámara sin miramientos. Pero claro, es que para eso necesitaríamos minutos y no nos quedan minutos porque hemos dedicado la primera hora a unas escenas tipo James Bond o Misión:Imposible que no iban realmente a ninguna parte... ¿Veis lo que digo?

También los efectos digitales, especialmente en el climax del tercer acto, cuando la necesaria y ya tópica multitudinaria batalla tiene lugar, cantan bastante. No molestan tanto como en otras cintas del género, pero es un poco extraño que en una película con semejante presupuesto, en donde tantos otros detalles han sido mimados hasta el extremo (todo lo que rodea a como se ve Wakanda y sus habitantes está pensadísimo y mola todo), este, que es de los más importantes, se descuide de un modo tan exagerado.

Aunque tampoco quiero poner a parir mucho la película, o escribir una crítica que tenga un tono negativo, de verdad, porque, como digo, funciona la mar de bien. Su conflicto es, de lejos, el más interesante y relevante de una película de Marvel desde El Soldado de Invierno, su villano es, quizás, el segundo mejor, Pantera Negra, como personaje, es el protagonista más original que hemos tenido en 18 películas (porque no es un borde, un cachondo mental, o un buenazo que nunca se equivoca, es una persona normal y corriente) y me encanta que es la película de Marvel con más personajes femeninos potentes de todas (Shuri, Nakia y Okoye son lo puto más). La cinta funciona y me gustó mucho a pesar de sus evidentes errores. Entra sin duda en mi top 10 del MCU y es otra muestra más de como Marvel ha conseguido que me interesen muchos superhéroes que, hasta este momento, me daban bastante igual (jamás he leído un cómic de Pantera Negra, he leído cómics en los que aparecía, pero no cómics en los que él fuera el personaje titular).


Afortunadamente en este caso, no es solo que debáis ir al cine a ver la película porque es importante para el estado del cine (como pasó el año pasado con Wonder Woman) si no que es que este además es un muy buen blockbuster que funciona muchísimo mejor y resulta mucho más satisfactorio de lo que funcionó la película de Patty Jenkins.

Para terminar quiero hacer enfasis en una última idea acerca de la importancia o relevancia de esta película. Es importante que vayamos a verla para demostrar que queremos una representación más variada en nuestras películas. Porque es importante que haya una representación más variada en la cultura pop. Porque la cultura pop es muy importante, sobre todo, para la gente joven. Se que hay mucha gente que no quiere que "Las películas tengan mensajes políticos" pero es muy importante que los tengan, especialmente las que estén orientadas a un público más infantil, porque es muy probable que esto sea su primer contacto con esos temas. Y es fundamental que su primer contacto con temas más importantes provenga de algo positivo, con héroes y villanos en donde ganan los héroes siempre. Porque eso da esperanza. Y si además el personaje titular da la casualidad que se parece a ti o tiene una problemática parecida a la tuya más.

Dicho esto, Black Panther no deja de ser un multimillonario producto mega producido por una corporación que busca, por encima de todo, vender juguetes, y que cada día que pasa está más cerca de controlar toda la industria cinematográfica ella sola. No podemos olvidarnos de esto. Es importante que la película triunfe, necesitamos más cine así, pero no nos tomemos esto como el momento histórico que definitivamente no es. No nos tomemos esto como la salvación que definitivamente no es. Y no es que quiera sonar cínico, pero es que (y perdonadme por mi lenguaje) me toca los cojones un poco los dos extremos en los que se está manteniendo la conversación; el de los racistas que ven una película protagonizada enteramente por negros como algo "de diversidad forzada" y el de la gente de la mega izquierda que ve en esta película algo equivalente a lo que pasó cuando Rosa Parks decidió que ella no iba a ir en la parte de atrás del autobús nunca más.

No nos volvamos locos, por favor. Esto es una película importante. Pero no deja de ser una película.

domingo, 31 de diciembre de 2017

Contra la Pared


Se me ha ido la olla y ahora ya no me quedan días (pero sí cinco películas que cubrir), así que terminaré mi lista de "Pelis favoritas que he visto en 2017" en Enero al final. Pero bueno, siempre pasa, empiezo fuerte, con ganas (este año reforzadas por el hecho de que practicamente llevaba medio año sin escribir realmente nada) y a la mitad me encuentro con la lista de pelis que me han encantado pero sobre las que no tengo tanto que decir, bien porque A) No van realmente de nada (como pasó con la anterior) y lo que mola es más la experiencia de verlas que el hecho de lo que está en pantalla, B) Son películas que me encantaron pero que cubren temas demasiado trascendentes o son unas muestras de cinematografía tan acojonantes que me siento superado por el tema. En este caso es un poco una combinación de las dos y es que hoy toca hablar de la que quizás sea mi peli favorita de 2016: Comanchería (David Mackenzie, 2016).

La cinta, que a ratos bebe demasiado de películas de los Cohen como No es país para viejos, es un western moderno sobre dos hermanos en la ruina que optan por una vida criminal para salvar la granja de su madre antes de que se la quite el banco, mientras un ranger de texas a punto de retirarse les sigue los talones. Sin embargo la cinta aprovecha la premisa para dar un retrato completamente pesimista de la américa profunda post-crisis económica. Y es que no está siendo un buen siglo para Estados Unidos, el desencanto del sueño americano que vino tras la pérdida de la industria, solo se ha visto reforzado por una guerra eterna e inganable por el petroleo contra el terrorismo en oriente medio y una crisis económica mundial que se originó en suelo americano y que nos ha dejado a todos temblando. Los dos hermanos protagonistas, un irreconocible Chris Pine y un absolutamente brillante (para mi de las tres mejores actuaciones del año pasado) Ben Foster, surgen como dos puntos relativamente opuestos. Pine es un padre de familia divorciado al que la vida solo le ha dado palos y que se mete en la delincuencia por motivos nobles mientras que Foster es un puto loco que ve la américa moderna no tan alejada del salvajo oeste de las películas.

Más allá de eso la película resulta tremendamente efectiva. Va al grano, tanto en sus temas como su historia. Es cruda y directa y no se anda con chorradas. Y para mi es tremendamente satisfacotoria precisamente por eso. Es cine en estado puro. Sin tonterías. Y lo curioso es... que no tiene ningún sentido que sea tan buena como lo es. Su director, David Mackenzie y el director de foto, Giles Nuttgens, no habían hecho nada excesivamente relevante antes de esta película, nada que al menos indicara que podían jugar al nivel que juegan. Y su guionista, Taylor Sheridan (cuyo debút como director puede o no que aparezca en esta lista más adelante), solo había escrito otra película antes de esta, Sicario, que sí, fue aplaudida, pero es una. Además de esto ¡Chris Pine no está ridículo! ¡Lo hace de puta madre! y sí, Jeff Bridges hace el mismo papel en el que lleva estancado desde que se sacó el carnet de viejo, pero al menos en esta película parece que estaba sobrio cuando iba a rodar sus escenas.

No sé... Comanchería resonó muchísimo conmigo. Y no estoy seguro de si fue por su manera de contar la historia, dura y directa, el concepto cuasi romántico de estos dos bandidos contra el mundo, su climax, la foto o los personajes, o si quizás fue un cúmulo de todo lo de más, pero lo hizo. Y me da mucha rabia que esta es una de esas cintas de las que no hablaremos dentro de diez años, y deberíamos. El exceso de contenido en el que vivimos sumergidos hará que lamentablemente esta película, que pasó sin pena ni gloria tanto por taquilla como por el circuito de premios, se diluya de la mente colectiva. Es la típica película que cuando la ves sabes que dentro de diez años aparecerá en la lista de "Películas de la decada pasada que no has visto y deberías"

La cinta de David Mackenzie es una peli que traslada los tropos del género western a un contexto actual y relevante. Habla de problemas reales de un sector muy amplio de la sociedad, y en un momento histórico como el que vivimos, en donde los guardianes morales de twitter son excesivamente vocales con respecto a las causas perdidas por las que luchan, y en donde alzamos excesivamente cintas como Wonder Woman solo por ser una cinta de acción que pone en el foco a una mujer, o cintas como Get Out por hablar de problemáticas sociales relevantes (y por ser buena también, pero ya me entendéis), me resulta curioso que no prestemos más atención a esta peli. Porque es una peli sobre desencanto social, sobre los problemas del capitalismo extremo y un sistema económico construido para putear siempre al pez pequeño. Sobre la moral y sobre si merece la pena hacer lo correcto cuando por hacerlo lo único que vas a recibir son hostias. Y todos esos temas me parecen tremendamente relevantes.









Séptima entrega de mi lista de mejores películas que he visto por primera vez en 2017. Las críticas del resto las tenéis aquí:

viernes, 15 de diciembre de 2017

Nostalgia bien llevada.


Llevo un par de semanas sin escribir, en parte porque no he tenido tanto tiempo y en parte porque he llegado a esa parte de la lista en la que me cuesta hablar de las películas en cuestión. En el caso de la que me ocupa hoy, Estiu, 1993 (Carla Simón, 2017), es porque no sé bien qué decir más allá de "Es maravillosa, vedla".

El film cuenta como, durante el verano de 1993, Frida, de 6 años, tiene que abandonar su vida en Barcelona y todo lo que ha conocido hasta ese momento para irse a vivir con sus tíos y su prima pequeña al pueblo tras la muerte de sus padres. 

Lo que resulta más fascinante de esta película es la habilidad de Simón para caminar por la línea exacta que separa la nostalgia edulcorada y el melodrama, que es algo que podía haber ocurrido facilmente ya que la película no solo por estar basada en la infancia de la directora, si no también por narrar posiblemente el momento más duro de esta. Lo fácil hubiese sido caer o bien en una mirada excesivamente complaciente del mitoplasta del "Yo fui a EGB" o bien en el melodrama de domingo por la tarde. No es el caso y la película recrea la atmosfera de los veranos en el pueblo con un nivel de honestidad que no soy capaz de tener yo mismo con mis propios recuerdos.

En ese aspecto de veracidad, hay que destacar la increible labor de su jóven protagonista, Laia Artigas, asombrosamente natural para su corta edad, que consigue sostener la película sobre sus hombros como una veterana. Su Frida resulta creible y real, y es gracias a eso que el tono general termina de funcionar. Porque toda la película está contada desde sus ojos, y como los ojos de cualquier niño, son unos ojos que no entienden del todo qué es lo que ocurre y que descubren lo que pasa a base de espiar conversaciones a medias y atar cabos. Por no hablar de que su adaptación a esta nueva realidad en la que le toca vivir es creible y cualquiera puede verse reflejado en ella. No hay que olvidar el trabajo de los dos actores adultos principales, David Verdaguer y Bruna Cusí (ambos merecidamente nominados al Goya), maravillosos en su papel de tíos que tienen que adaptarse también al nuevo statu quo.

En general Estiu, 1993 es una cinta curiosa, diferente y fabulosa que funciona a todos los niveles. Una pequeña gran película maravillosa que todos deberíais ver si tenéis la oportunidad. Ya siento que la crítica sea tan breve, pero es que no sé que más añadir. Id a verla, o buscadla o lo que sea, pero vedla. Cintas así hay pocas y necesitan atención.










Esta es la sexta película en mi lista de "las mejores que he visto por primera vez en 20017", aquí dejo la lista con el resto:

domingo, 26 de noviembre de 2017

Carnívoros


La etapa universitaria es, tradicionalmente, el momento en el que uno/a se conoce a si mismo/a. Especialmente si estudia fuera de casa y lejos del control de las figuras paternas. Es una época de experimentación y autodescubrimiento, de probar cosas nuevas y encontrar quien eres realmente.

Crudo (Julia Ducournau, 2016), cuenta el primer semestre en la facultad de veterinaria de una chica que ha crecido en una familia vegana llamada Justine, de las novatadas a las que la someten los veteranos de la residencia, la relación con su compañero de habitación y su hermana y en general del autodescubrimiento. Claro que lo hace añadiendo un giro gore y salvaje y pasado de vueltas que convierte esta historia de llegada a la madurez en un cuento torcido y una espiral perturbadora que solo se vuelve peor según pasan los minutos, y por eso mola tanto.

No se como clasificar la ópera prima de la directora francesa porque a pesar de que la ficha de IMDb la señale como "terror y drama" no creo que sea ninguna de las dos cosas. Sí, es salvaje y es perturbadora por las imágenes que pasan (y lo jodidamente rara que se pone la historia), pero no diría que es terror. No da miedo ni creo que esté intentando dar miedo. De hecho muchos de los momentos más dramáticos se ven un poco lastrados por esa explicitud de la que hace gala, especialmente el momento del dedo, que es jodido y loco, pero es tan jodido y tan loco que me parece inevitable que te entre un poco la risa.

Garance Marillier y Ella Rumpf hacen un gran papel como las hermanas Justine y Alexia, su relación es muy natural y su rivalidad (al menos hasta que la película se pone rara) resulta muy sincera. Alexia es la mayor y más experimentada mientras que Justine es la hija obediente y responsable que no entiende qué es lo que le está ocurriendo a su hermana. Sí, es una relación un tanto tópica, pero funciona y es lo que mueve la película hasta el final. Pero si hay algo que me parece destacable es la atmósfera que crea Julia Ducournau casi desde el primer minuto. Entre la ambientación (con esa facultad pública europea semi-abandonada), la luz fría, la música y todo se genera una sensación muy perturbante que solo se pone peor según avanza.

Este tipo de cintas son las que más complicadas me resultan a la hora de escribir una crítica sobre ellas, porque me encantó la película, pero no puedo entrar en profundidad a hablar de ella sin entrar a saco en el terreno de los spoilers. Y como Crudo creo que es una película que se va a disfrutar mucho más cuanto menos se sepa de ella, tengo que terminar la entrada aquí.

Ved Crudo, que es muy salvaje y muy divertida. No se que tal os sentará si sois muy animalistas o sois de estomago flojo, pero vedla que mola muchísimo.







Esta es la quinta película en mi lista de "Las mejores películas que he visto este 2017, aquí dejo el resto de críticas:

jueves, 23 de noviembre de 2017

Spring Break Forever.


Mi relación con la obra de Harmony Korine se reduce (o más bien se reducía) a que vi una vez Kids hace como 12 años y no me gustó y vi Gummo hará unos 8 y todavía tengo pesadillas. No es que la segunda me pareciese espantosa, nada más lejos de la realidad, es que aquel retrato crudo, puro y perturbador de la america más profunda tenía momentos que se quedaron grabados en mi retina, como la primera vez que miraste a un gato atropellado o la imágen del cadaver de un pariente en la cama de un hospital. Gummo es como mirar un accidente multiple, a ratos es horrible y sin embargo es imposible apartar la vista.

Spring Breakers, la película que sacó en el año 2013, sigue un poco la línea de su ópera prima, pero trasladando la ambientación. Ya no habla de los deformes, los pobres y los olvidados de américa, ahora habla de los hedonistas y los universitarios y utiliza el contexto del Spring Break (o vacaciones de primavera si lo preferís) para hacer un comentario acerca, o al menos así la interpreté yo, la hipocresía de la gente que vive con el placer como fin último y el hedonismo extremo que se le presupone y del que alardea la generación del instagram. Y es tan maravillosa y tan fantástica que no se ni como empezar a hablar de ella en profundidad.

La cinta de Korine es lo más explicito y hortera que podáis encontrar ahí fuera. Es una oda a la generación de los tronistas y Snooki, la del dubstep para las masas y las drogas bien vistas. La de las mujeres sexualmente liberadas que se objetivizan voluntariamente en las redes sociales y los machitos de gimnasios que dedican la mitad de su día a preocuparse de su aspecto trasnformándose a si mismos en hombres objeto. Es una celebración del nuevo trash, es la moda del trap antes de que el trap se pusiese de moda. Y todo envuelto en muchas de las imágenes más fascinantes y maravillosas que he visto en muchos años. La escena en la que James Franco canta Everytime de Britney Spears posiblemente sea mi cosa favorita que he visto este año.

Pero debajo de todo ese neón, de los oros, de la música machacona, las drogas, las tetas y las armas, hay una historia y un mensaje.

Para hablar de ello hay que mencionar primero la cámara de Korine. Durante la primera mitad de la película, el director californiano no está juzgando nada de lo que pasa en pantalla y por eso puede permitirse ser tan explicito como es. Igual que en Gummo no miraba a los protagonistas con ojos juzgadores ni buscaba en ningún momento la burla, simplemente te mostraba que esa gente existía, aquí no busca hacer ningún juicio de valor acerca de las festividades del Spring Break, simplemente te está mostrando la realidad. Si tu la consideras sexista, machista, moralmente reprochable y en general desagradable, si te sientes incómodo, como un voyeur con sentimiento de culpabilidad y vergüenza, es TÚ problema. Y creo que por eso para mucha gente esta película puede resultar tan contradictoria, porque cuando llega la segunda parte (cuando aparece Alien), es cuando empieza a contar de verdad su historia y exhibe la "moraleja" de su perturbadora fábula. Y ese mensaje lo más probable es que choque directamente con tus ideas personales.

Esta es una película sobre la pureza y la falta de prejuicios. Es una cinta que habla sobre donde ponemos el límite entre lo que nos parece bien y lo que nos parece mal y lo falso e hipócrita que resultan dichos límites. Las cosas se tuercen para las protagonistas cuando el sueño del Spring Break eterno que persiguen choca con sus conceptos personales de realidad. Es ahí cuando surgen los miedos, las dudas, y los personajes pierden. En el fondo Korine no está intentando decir qué está bien o qué está mal, si no que nos está mirando a todos y nos está llamando cobardes, farsantes e hipócritas, nos está llamando vulgares. Comunes. Normales.

En cuanto a las interpretaciones no hay mucho que decir porque tampoco hay mucho en lo que respecta a los personajes. James Franco sale el que mejor parado gracias a que Alien termina resultando una de las cosas más interesantes de la película y en mi opinión Vanessa Hudgens es la que más partido saca a lo poco que le da Korine para trabajar, su Candy se corona como la chica más fascinante y memorable de todas con apenas cinco miradas y muy pocas líneas de diálogo. Selena Gomez tiene el personaje más normal (y aburrido -pero claro, es aburrido a posta) y Rachel Korine y Ashley Benson terminan siendo bastante intercambiables. Pero no importa porque la película no va tanto de ellos si no del viaje y el mensaje, y es una película más movida por su aspecto audiovisual (la música, la cinematografía, la edición etc) que por las actrices o los diálogos.

Spring Breakers es un film tremendo, diferente y fantástico. De calle la peli más memorable que he visto este año.




Esta es la cuarta entrada en mi lista de "mejores películas que he visto por primera vez este año" aquí una lista con el resto: